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jueves, abril 01, 2010

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domingo, marzo 21, 2010

Germen de trigo, fuente natural de antioxidantes

Destaca por la gran concentración de vitamina E que contiene, además de ser útil para el tratamiento de un tipo de diarrea del viajero

El uso común del germen de trigo como complemento dietético se debe a su riqueza extraordinaria en vitamina E, uno de los antioxidantes más potentes. Por otra parte, se ha determinado que contiene un tipo de proteínas, las lectinas, que impiden el crecimiento y el apego a la pared intestinal de parásitos causantes de un tipo de diarrea del viajero, la giardiasis, un mal que afecta a muchas personas que viajan a lugares tropicales.

* Última actualización: 14 de marzo de 2010

Complemento nutritivo

El valor nutricional destacado del germen de trigo es su aporte de vitamina E antioxidante. Además, tras su análisis bromatológico, se determina el gran aporte nutritivo de este producto, dada su riqueza en proteínas, ácidos grasos esenciales (el cuerpo no los puede sintetizar y se han de obtener a través de la alimentación), vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B6, ácido pantoténico) y oligoelementos como hierro, cinc, cobre, manganeso y cobalto.

Por su potencial antioxidante, el consumo de germen de trigo está indicado en particular para situaciones de mayor desgaste físico y en enfermedades degenerativas. Los antioxidantes tienen acción protectora celular frente a la agresión de los radicales libres generados en el propio organismo durante la respiración celular. Estos radicales libres aumentan en condiciones diversas, como la exposición a la contaminación ambiental, al tabaco, a los rayos UVA del sol sin protección o por la mayor respiración que exige el ejercicio físico intenso.

La vitamina E es necesaria para el mantenimiento y estabilidad de las membranas de todas las células. Los beneficios del consumo de este complemento dietético se notan de manera más marcada en caso de carencia relacionada con dietas inadecuadas o enfermedades que impiden la asimilación normal de los nutrientes, así como en circunstancias determinadas, cuando el organismo requiere un mayor aporte proteico. Es el caso del embarazo, durante el crecimiento, ante infecciones crónicas o hemorragias, entre otras.

Diarrea del viajero

La giardiasis, que debe su nombre al parásito "Giardia lamblia", es una gastroenteritis infecciosa que afecta cada año a cientos de viajeros y turistas durante las vacaciones a destinos tropicales y exóticos. Se puede considerar un tipo de diarrea del viajero, aunque su origen se debe, en ocasiones, a otros patógenos que crecen en alimentos o bebidas, como la cepa agresiva de la bacteria "Escherichia coli" o enterovirus como los del grupo Norwalk.

El cuadro se completa con náuseas, vómitos, retortijones y diarrea. El trastorno dura de tres a cuatro días y, en principio, no es grave, aunque el malestar que provoca puede trastornar las vacaciones. El tratamiento implica la reposición rápida y suficiente de líquidos y sales minerales (con bebidas isotónicas, suero de farmacia o suero oral casero) y una dieta suave, tanto en los alimentos -fáciles de digerir- como en las preparaciones de los mismos. En principio, no se recomienda tomar antibióticos ni otros medicamentos para cortar la diarrea, ya que es preferible que ésta siga su curso.

La prevención más segura de este trastorno es tener precaución con la comida y la bebida cuando se viaja lejos de casa. Una vez que se ha desarrollado, hay tratamientos naturales efectivos que combinan dietoterapia con fitoterapia. La dieta tiene como objetivo reducir los síntomas agudos de la infección por parásitos, bacterias o virus, y ayudar a eliminarlos. Esto se puede lograr con una alimentación baja en grasa, libre de lactosa y de azúcares refinados. En el caso de la giardiasis, el consumo de probióticos (yogures y otras leches fermentadas) y de germen de trigo como complemento dietético son dos formas que ayudan a la eliminación del parásito.

Germen de trigo y giardiasis

El N-acetil-D-glucosamina (NAG) es el principal componente estructural de los quistes del parásito Giardia. El germen de trigo contiene una lectina (aglutinina de germen de trigo o WGA) que se une de manera específica a los componentes del quiste e impiden que se peguen a la pared intestinal. Los preparados comerciales de germen de trigo contienen entre 13 y 53 microgramos por gramo de lectinas (WGA). En investigaciones "in vitro" se ha demostrado que la exposición de los quistes de Giardia a WGA inhibe la formación de quistes en más del 90% de los casos, al parecer, al interferir en el desarrollo de proteínas de la pared estructural.

En estos mismos ensayos, se ha constatado cómo el germen de trigo puede inhibir el crecimiento de los trofozoítos de Giardia, lo que impide la replicación y la enquistación. Los parásitos pueden tener dos formas o estados diferentes: el trofozoíto (estado proliferativo), que es la manera activa que el parásito adopta en ambientes favorables, y un modo enquistado, cisto o quiste (estado de reposo), más resistente, que se transforma cuando el medio ambiente es adverso y que pasa a través de las heces al exterior, donde sobrevive y contamina agua y alimentos.

Centros de investigación de Canadá y Perú han realizado un estudio (ensayo clínico doble ciego controlado con placebo) con 63 individuos infectados para evaluar la eficacia del germen de trigo en el tratamiento de la giardiasis humana. Un total de 25 pacientes asintomáticos consumieron germen de trigo (2 gramos o 1 cucharadita, 3 veces al día) o un placebo (2 gramos de almidón de maíz, 3 veces al día) durante 10 días. Otras 38 personas sintomáticas recibieron metronidazol, un antibiótico y antiparasitario, (250 mg tres veces al día) además de germen de trigo o placebo durante una semana.

En los pacientes asintomáticos que tomaron el germen de trigo, los quistes fecales y los trofozoítos se redujeron casi un 60% en comparación con el placebo, con una disminución importante en las siguientes 24 horas. En los sujetos con síntomas de infección, los quistes disminuyeron de manera rápida tras la administración de antibióticos, sin diferencias significativas entre los grupos que tomaron placebo o germen de trigo, aunque se confirmó una recuperación más rápida en el grupo que tomó el germen.

Las lectinas del germen de trigo no eliminan los parásitos, pero impiden su crecimiento y adherencia a la pared intestinal. Por ello, los autores señalan que en las cantidades estudiadas, el complemento de germen de trigo puede resultar terapéutico en caso de giardiasis (y potencialmente en otras parasitosis intestinales), como medida eficaz previa a la toma de antibióticos.

CÓMO TOMARLO

El germen de trigo constituye la parte viva del grano y contiene todos los constituyentes necesarios para el crecimiento de la futura planta. El producto para consumo humano se obtiene mediante la molienda del trigo puro y la posterior extracción y separación del germen del resto de componentes (cáscara, endospermo...). Es común encontrarlo en copos o granulado. Para su uso como complemento, se aconseja tomar de 1 a 2 cucharadas pequeñas al día. Se puede ingerir solo o añadirlo a los zumos de fruta o a las ensaladas. También admite su uso como ingrediente para realizar diversas recetas, como unas sabrosas galletas de avena y germen de trigo.

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Aceite: oro líquido para la salud

Dentro de los aceites vegetales, el de oliva encabeza la lista de beneficios para el organismo, pero no es el único con propiedades saludables

El zumo más consumido en nuestro país no se obtiene de la naranja, sino de la aceituna. El aceite de oliva es un tesoro gastronómico que conjuga como pocos el placer para el paladar y el cuidado de la salud. Ayuda a disminuir el colesterol malo del organismo, lo protege del riesgo de padecer enfermedades coronarias, facilita la digestión y además, contiene propiedades antioxidantes. Y todo ello sin dejar de ser un clásico en los aliños de ensaladas, un recurso que aporta personalidad en las salsas y el mejor compañero en las frituras. Ahora bien, el aceite de oliva domina, pero no monopoliza. El de girasol se mantiene como el segundo tipo de aceite más consumido en nuestro país. En muchos hogares, su modesto precio es su mejor carta de presentación. Pese a que la fama, bien merecida, la acapara el aceite de oliva, el de girasol representa una alternativa económica que también destaca por sus propiedades nutritivas y cuyo consumo aporta efectos cardioprotectores. Para exprimir al máximo sus propiedades, es recomendable conocer sus atributos para el organismo y seguir unos sencillos consejos en su uso y conservación.

* Última actualización: 16 de marzo de 2010

El milagro del aceite virgen extra

El aceite de oliva es un bálsamo para el cuerpo gracias a su composición: cerca del 85% de la grasa que contiene es insaturada, la más saludable. En ella se concentran ácidos monoinsaturados como el oleico, que es el más equilibrado, y el poliinsaturado ácido linoléico. Este cóctel nutritivo ayuda a disminuir el colesterol malo (LDL-c) del organismo al mismo tiempo que conserva el bueno (HDL-c) y, en consecuencia, previene las enfermedades cardiovasculares. El listado de remedios no acaba ahí. El aceite de oliva también ayuda a mantener baja la presión sanguínea y alivia los efectos de la artritis. Gracias a su poder antioxidante, este tipo de aceite mejora el flujo cardiovascular y ayuda a retardar el proceso de envejecimiento de las células. Además, contiene vitaminas A y E, y su consumo contribuye a mejorar el aspecto y tersura de la piel. Entre los distintos tipos de aceite de oliva que se comercializan, el más apreciado en el ámbito culinario y nutricional es el aceite de oliva virgen extra. Es la máxima categoría comercial y se obtiene del prensado de las aceitunas sin otra manipulación que la mecánica. No puede superar una acidez de 0,8º. Le sigue en la clasificación el aceite virgen, para el que se sigue el mismo proceso de elaboración que el anterior, aunque su puntuación en la cata es más baja y su acidez es diferente, tiene un máximo de hasta 2º. Estos números representan el porcentaje de ácidos grasos libres, ácidos que aparecen cuando las aceitunas se encuentran en mal estado o el aceite ha sido inadecuadamente tratado o conservado. Por tanto, en los aceites vírgenes, a menor acidez, mayor calidad. El tercer tipo se denomina aceite de oliva. Es el más consumido y está compuesto por una mezcla de aceite de oliva refinado y virgen. En esta clase de aceite el grado de acidez (el máximo permitido es 1) no es un indicador de calidad. Por último, se halla el aceite de orujo de oliva, que no pertenece a la familia de los vírgenes y es el de peor calidad.

El aceite de girasol también cuenta

El de girasol es, junto al de soja y el de maíz, un aceite de semillas. Está formado por grasa en un 99,9%, al igual que el de oliva. En su composición sobresalen los ácidos grasos poliinsaturados, de los que destacan el ácido linoleico (omega 6) y el ácido alfa-linolénico (omega 3). Estos ácidos grasos son componentes importantes de las membranas celulares, son necesarios para el crecimiento y la reparación de las células, y están relacionados con sustancias del organismo responsables de regular la presión arterial, la respuesta inflamatoria o la coagulación sanguínea. Los dos se consideran esenciales y deben consumirse a través de los alimentos, ya que el organismo no los puede producir por sí solo. El aceite de girasol también aporta grasa monoinsaturada en forma de ácido oleico, pero en menor cantidad que el que se encuentra en el aceite de oliva.

El de girasol ejerce a su vez una acción antioxidante ya que es, después del aceite de germen de trigo, el más rico en vitamina E. Por otro lado, las grasas poliinsaturadas que contiene el aceite de girasol generan efectos cardioprotectores en el organismo: ayudan a reducir los niveles de triglicéridos, disminuyen el riesgo de formación de coágulos sanguíneos y previenen la trombosis y los accidentes cardiovasculares-cerebrovasculares. La vitamina E que proporciona este aceite ayuda a evitar la oxidación de las células del organismo y a protegerlo de la acción de los radicales libres. Esto se traduce en un menor riesgo de padecer enfermedades degenerativas como la arterioesclerosis y ciertos tipos de cáncer. Pero las bondades de este alimento tan completo no acaban aquí, ya que sus propiedades beneficiosas son mayores cuando el aceite que se consume pertenece a la categoría de "alto oleico". Una denominación que se obtiene a partir de semillas de girasol especiales. El resultado es un aceite con propiedades muy similares al de oliva. Sin embargo, no comparten el mismo precio. Es una alternativa intermedia. Ni cuesta tanto como el de oliva, ni es tan económico como el de girasol convencional.

Los aceites que más perjudican nuestra salud


Los aceites de coco y de palma no comparten ni composición saludable ni propiedades beneficiosas con el resto de aceites vegetales. Estos aceites, a diferencia del resto, concentran en su composición ácidos grasos saturados. En el aceite de oliva y en los de semillas (girasol, maíz, soja), las grasas saturadas apenas alcanzan el 10-13% del total de su grasa, mientras que en el aceite de coco suponen el 90% y en el de palma más del 50%. El principal problema es que el uso de los aceites de coco y palma se ha extendido entre la industria alimentaria, en particular en la elaboración de bollería, repostería, pastelería industrial, en los snacks y los productos precocinados y helados. Se camuflan bajo la denominación de "aceites vegetales", término que puede confundir a un consumidor profano en la materia, que asocia "vegetales" con "saludable". El consumo frecuente y abundante de grasas saturadas tiene un vínculo directo con el aumento de los niveles de colesterol, de manera que aumenta el riesgo de trastornos cardiovasculares. De ahí que se insista en comparar ingredientes entre unas marcas y otras, y escoger, siempre que se pueda, aquellos productos que especifiquen el tipo de aceite vegetal que añaden; oliva, girasol, maíz, soja...

Cómo reutilizar el aceite de forma saludable

  • El aceite de oliva es el más adecuado para freír. Es el que mejor resiste las temperaturas de hasta 160º-200º necesarias. Es el más estable y el que se descompone más lentamente. Otra ventaja: impregna menos al alimento frito, con lo que el aporte calórico extra es menor.
  • Conviene no mezclar nunca aceite nuevo y usado, tampoco aceite de oliva con otro de semillas. Estos productos tienen diferentes puntos de humo. El de oliva aguanta una mayor temperatura que el resto y, si se mezclan, uno quema al otro y se generan sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.
  • Se recomienda evitar el sobrecalentamiento. Es preferible no sobrepasar durante la fritura una temperatura de 170ºC. Si se utiliza una freidora eléctrica, se puede regular el termostato y evitar que el aceite no humee ni se oscurezca. Si la temperatura es demasiado elevada también se generan sustancias irritantes y potencialmente tóxicas, por lo que se deberá desechar siempre el aceite sobrecalentado.
  • Los alimentos deben estar secos, ya que el agua favorece la descomposición del aceite.
  • Es aconsejable filtrar el aceite después de cada fritura para eliminar restos de alimentos, que son proclives a su oxidación y descomposición.
  • Hay que cambiar con frecuencia el aceite de fritura. Su aspecto (con restos de alimento, oscurecido, denso o líquido...) será el que marque un nuevo uso (el máximo sería cuatro) o su retirada.

Los trucos más socorridos

  • Si la botella de aceite se ha espesado demasiado por el frío hay que sumergir la mayor parte de la botella en un barreño de agua caliente, pasados unos minutos se agita con fuerza y el aceite quedará más fluido.
  • Para evitar que el aceite salte cuando se está friendo algún alimento hay que dejar flotar media cáscara de huevo muy limpia durante la fritura.
  • Con el fin de impedir que el aceite salpique cuando se calienta porque tiene algo de agua el recipiente, hay que añadirle un poco de sal cuando comience a calentarse.
  • Para comprobar si el aceite está en su punto para freír, nada mejor que echar una miga de pan, que deberá dorarse, pero sin quemarse.
  • En ocasiones el aceite usado queda turbio. Una forma de que quede transparente para luego poder colarlo y conservarlo limpio para otra ocasión es freír en el aceite turbio una ramita de perejil y colarlo después. Si sigue turbio se puede colar por un filtro de los que se utiliza para el café, una vez que el aceite se haya enfriado.
  • Si se desea que los alimentos empanados o rebozados queden más crujientes y menos aceitosos, se puede añadir una cucharada de agua por cada huevo batido. Una vez fritos, conviene colocarlos sobre papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de grasa.

http://www.consumer.es/

 

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domingo, marzo 14, 2010

Café asociado con un menor riesgo de arritmias

Salud por Jose Luis Pereyra

Publicado 11 de Marzo de 2010

Buenas noticias para los bebedores de café – nuevos datos de observaciones presentado la semana pasada en EPI | PNAM 2010, la epidemiología de las enfermedades cardiovasculares la prevención y la Nutrición, Actividad Física y Metabolismo de la Conferencia 2010, indica que varias tazas de Café están asociados con un menor riesgo de arritmias.

“Muchas personas piensan que tienen palpitaciones por el café, y los médicos no suelen decirle a la gente no beba, pero hay muy pocos datos reales, y los datos disponibles sugieren que no hay relación”, dijo el principal investigador, el doctor Arthur Klatsky (Kaiser División de Investigación Permanente, Oakland, CA). “Entramos en este estudio, con el pensamiento de que no habría asociación, pero para nuestra sorpresa, no había realmente una relación inversa. Podría ser de protección, aunque un estudio de observación no prueba nada.”

Klatsky dijo que su grupo ha estudiado el café de vez en cuando por muchos años y ha publicado varios estudios, que han tendido a variar en sus resultados. Estos estudios sugieren un riesgo ligeramente mayor de infarto de miocardio mortal y no mortal, sobre todo en los fumadores, y un efecto global del consumo de café en la mortalidad total y mortalidad cardiovascular.

Con estos resultados no concluyentes, Klatsky dijo que su grupo ha decidido mirar a algunas de las otras causas principales de enfermedad cardiovascular, tales como las arritmias. Los investigadores estudiaron a 130 054 participantes en el plan de salud de Kaiser Permanente, todos los cuales completaron un cuestionario sobre la ingesta de café y otros hábitos de salud.

Después de ajustarlo por múltiples variables, incluyendo índice de masa corporal, presión arterial, colesterol total, colesterol y otras mediciones, los investigadores encontraron que el consumo de café se asoció con un menor riesgo de hospitalización por arritmias y que el efecto protector parece ser aditiva. Las personas que tomaban más de cuatro tazas de café al día tuvieron un riesgo 18% menor de ser hospitalizado por cualquier arritmia, y esta reducción en el riesgo fue consistente entre los hombres y mujeres, diferentes grupos étnicos, y los fumadores y no fumadores.

Klatsky dijo que el café es una sustancia compleja y que incluye otros elementos que pueden estar en el trabajo, incluidos los antioxidantes, para reducir el riesgo de arritmias. Sin embargo, también realizó un análisis mirando las reducciones relativas en el riesgo entre las personas que sólo tomaban café descafeinado y no encontró ningún efecto protector, lo que sugiere que la cafeína es la fuente de protección.

Mecanismos desconocidos

Los mecanismos son aún desconocidos en esta fase, pero Klatsky dijo que la cafeína compite con la adenosina en el cerebro, por lo que también podría competir con adenosina en el corazón. Debido a que la adenosina afecta a la conducción y la recuperación de las células del músculo cardíaco después de la despolarización, uno de esos efectos, en particular, el acortamiento del período refractario, puede provocar problemas de ritmo. Por el consumo de café, los investigadores especulan que se atenúa este efecto adverso.

Los datos son de observación y se necesita ser confirmada en otros estudios. Además, el punto final incluye las hospitalizaciones por arritmia, un punto final que es fácil de documentar, pero futuros estudios que examinen las alteraciones del ritmo debe incluir arritmias no lo suficientemente grave para el paciente como para justificar un viaje al hospital, según los investigadores.

Con la posibilidad de proteger el corazón el café, como mínimo, mostrando algún riesgo de perjuicio, dijo Klatsky es posible que la bebida popular pueda ser evaluada en un ensayo clínico aleatorizado y controlado.

“Podría ser un poco complicado conseguir que la gente a abandone el café, y para aquellos que no son los bebedores de café, podría ser difícil conseguir que empiecen a tomar cuatro tazas por día”, dijo Klatsky.

MedscapeToday


http://www.revistainfotigre.com.ar/

 

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viernes, marzo 05, 2010

El chocolate podría hacer que los accidentes cerebrovasculares sean menos probables

Sin embargo, un experto señala que la falta de beneficio para la enfermedad cardiaca y los accidentes cerebrovasculares más comunes sigue siendo un misterio

Por Serena Gordon
Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 3 de marzo (HealthDay News/DrTango) -- En una noticia que de seguro deleitará a los amantes del chocolate, un estudio de la Harvard halla que comer unos cuantos cuadritos de chocolate al día podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico en 52 por ciento.

Desafortunadamente para los fanáticos del chocolate, la misma investigación también encuentra que el chocolate no parece tener un beneficio protector para el tipo más común de ACV.

Las personas que sufren un accidente cerebrovascular tienen un ACV isquémico o hemorrágico. El accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando un vaso sanguíneo que suministra sangre al cerebro sufre una obstrucción parcial o total. Este tipo de ACV representa casi el 80 por ciento de todos los casos de esta dolencia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidente cerebrovascular de EE. UU. Los ACV hemorrágicos, que ocurren cuando se rompe y sangra un vaso sanguíneo del cerebro, constituyen casi el veinte por ciento de todos los accidentes cerebrovasculares.

"Existen varios mecanismos posibles, pero el efecto del cacao rico sobre la salud cardiovascular parece derivarse de su efecto sobre la presión arterial y la capacidad para mejorar la flexibilidad de los vasos sanguíneos", señaló el autor principal del estudio, el Dr. Martin Lajous, candidato doctoral en la Facultad de salud pública de Harvard en Boston.

"En el contexto de una ingesta apropiada, comer pequeñas cantidades de cacao podría resultar beneficioso", apuntó Lajous.

Sin embargo, Lajous agregó que "es difícil entender por qué parece beneficiar sólo el accidente cerebrovascular hemorrágico".

Los hallazgos serán presentados el miércoles en la conferencia de la American Heart Association sobre epidemiología y prevención de la enfermedad cardiovascular en San Francisco.

El beneficio atribuido al cacao resulta de las sustancias que contiene, conocidas como flavonoides, que se cree ayudan a proteger contra ciertos factores de la enfermedad cardiovascular, tales como la presión arterial y los coágulos.

En el estudio, los investigadores revisaron los datos de 4,369 mujeres francesas de mediana de edad, ninguna de las cuales tenía evidencia de enfermedad cardiaca al comienzo del estudio en 1993. El índice de masa corporal promedio era de 23, una cifra que se considera un peso normal.

Cuando comenzó el estudio, las mujeres ofrecieron un recuento detallada de los alimentos que comían en un periodo de 24 horas. Los investigadores calcularon el consumo de cacao mediante el análisis de siete alimentos en particular: barras de chocolate sin leche, barras de chocolate con dulce, bebidas de chocolate, crema de chocolate, cruasán relleno de chocolate, galletas con chocolate y pasteles que contenían chocolate.

En los 12 años siguientes, 493 mujeres fueron diagnosticas con algún tipo de enfermedad cardiovascular: 200 tuvieron ataques cardiacos y 293 un accidente cerebrovascular. De los ACV, 189 fueron isquémicos y 91 hemorrágicos.

Tras ajustar los datos para tomar en cuenta factores de riesgo conocidos de la enfermedad cardiaca, tales como el consumo de tabaco, la actividad física, el peso, la presión arterial, los niveles de colesterol y la diabetes, los investigadores no encontraron ninguna asociación estadísticamente significativa en el riesgo de enfermedad cardiovascular entre los que consumían una alta cantidad de cacao y los que consumían un baja cantidad.

Sin embargo, cuando desglosaron los datos por tipo de ACV, encontraron una reducción estadísticamente significativa entre las mujeres que tenían accidentes cerebrovasculares hemorrágicos y que habían consumido la mayor cantidad de chocolate. Entre las mujeres que consumieron más de 9 gramos (0.32 onzas) de chocolate al día, el riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico fue 52 por ciento más bajo que entre las que consumían menos de 0.1 gramos de chocolate al día.

Lajous explicó que 9 gramos equivale a dos o tres cuadritos de chocolate al día, y apuntó que las mujeres francesas del estudio consumían por lo general chocolate negro, que contenía cerca de 35 por ciento de cacao.

"Nuestros resultados son intrigantes, pero necesitan confirmarse en otros estudios", señaló.

Y no todo el mundo está de acuerdo con esta hipótesis.

"Sería maravilloso que el chocolate evitará realmente la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular, pero creo que no es más que un deseo", advirtió el Dr. Keith Siller, director médico del Centro de Atención Integral del Accidente Cerebrovascular del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York. "Aunque es posible que la idea de que los flavonoles, la parte amarga del chocolate, puedan contribuir a la salud cardiovascular, tenga algún mérito, no existen pruebas científicas sólidas".

Además, quedó perplejo con el hallazgo del estudio de que el cacao podría proteger contra un tipo de accidente cerebrovascular pero no contra otro. "Es difícil comprender por qué no hay beneficios para la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular isquémico", dijo Siller. "Cualquier cosa que pueda ayudar en el ACV debería surtir efecto en ambos tipos".

Las personas que incorporan a su dieta alimentos como el chocolate o vino tinto con la esperanza de prevenir la enfermedad cardiaca, señaló, también necesitan saber que consumen calorías adicionales. "Si comienza a aumentar de peso, quizá adquiera factores de riesgos adicionales para el accidente cerebrovascular y la enfermedad cardiaca", enfatizó Siller.

http://healthfinder.gov/

 

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viernes, febrero 19, 2010

Alimentos ricos en lactobacilus, un refuerzo para las defensas

Su consumo mejora la nutrición y el equilibrio de la mucosa y la flora intestinal, barreras naturales de protección frente a infecciones

El consumo habitual de probióticos (microorganismos vivos con efectos orgánicos saludables) se ha asociado a un refuerzo de la inmunidad, una barrera determinante en el control de los microorganismos patógenos, responsables de infecciones y trastornos gastrointestinales. Los yogures y demás leches fermentadas son los probióticos más conocidos y consumidos.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE
* Última actualización: 17 de febrero de 2010

Hay una forma sencilla y casera de producir probióticos a partir de los vegetales. Se trata de la fermentación, un método natural y ancestral en las distintas civilizaciones, que cumple dos importantes objetivos: aumentar el tiempo de conservación de los alimentos y potenciar el valor nutricional de los mismos. El consumo de los vegetales fermentados, conocidos también como pickles o encurtidos, se convierte en una fuente natural de lactobacilus, bacterias necesarias para la nutrición de las defensas del organismo.

Ante los evidentes beneficios orgánicos de los alimentos fermentados, se aconseja su consumo habitual, en particular, entre los niños y ancianos, más propensos a enfermarse debido a múltiples infecciones. Al mismo tiempo resulta útil consumirlos cuando se toman antibióticos, dado que los más usados son de amplio espectro y combaten todo tipo de bacterias, incluidas las bacterias beneficiosas del intestino (Bifidus y Lactobacilus).

Elaborar lactobacilus naturales

Además de los yogures y las leches fermentadas hay otros alimentos que, por el proceso natural de fermentación al que han sido sometidos, son una fuente original de lactobacilus. Se trata de las verduras y hortalizas fermentadas, pickles o encurtidos. Uno de los grandes beneficios que se atribuyen a las hortalizas fermentadas es el de restablecer los microbios de la flora intestinal porque proveen de microorganismos benefactores como los del género Lactobacilus ("acidophilus", "bifidus", "plantarum", "leichmanii", "fermentum").

Parte de la colonia de lactobacilus que se ingiere al consumir los pickles, cuando entran en contacto con el medio ácido del estómago, no sobreviven. Pero los que resisten pasan a repoblar el intestino. Una alimentación rica en carbohidratos (verduras, hortalizas, frutas, cereales y legumbres) y pobre en proteína animal también favorece el desarrollo de los lactobacilus en el propio intestino. La razón es que la parte de los carbohidratos no digeribles de los alimentos, como la fibra y los fructooligosacaridos, son fermentados por la flora intestinal que produce en parte estas bacterias. Los beneficios orgánicos de los pickles se notan al poco tiempo de introducirlos en la dieta cotidiana. Para ello se aconseja comer una cucharada en cada comida:

  • Estimulan el apetito, por lo que se pueden consumir minutos antes de comer como aperitivo o mezclados con la ensalada para preparar al estómago a la digestión posterior.
  • Ayudan a regenerar la flora intestinal: alivia las molestias digestivas en individuos con tendencia al estreñimiento, la diarrea, la dispepsias o la flatulencia o hinchazón abdominal.
  • Neutralizan el deseo de comer azúcar o alimentos dulces a todas horas.

Los menos conocidos

En tiendas de alimentación especializada o ecológica se dispone de otros alimentos fermentados, ingredientes de la cocina tradicional asiática, que aquí apenas se conocen ni se usan. La mayoría de ellos son derivados de la soja.

  • Tempeh: producto fermentado de la soja que ha ganado popularidad debido a su gran poder nutritivo, en particular, por ser el perfecto sustituto de los productos de origen animal dada su equivalente concentración en proteínas de alto valor biológico. Dentro del recetario de CONSUMER EROSKI se hallan las recetas de tempeh al ajillo, mezclado con espaguetis.
  • Miso: fermento de consistencia pastosa elaborado con soja y sal marina que sirve de potenciador del sabor. Comenzar las comidas y/o las cenas con una sopa de miso (puede llevar verduras, tacos de pescado...) es una opción recomendable porque además de nutrir el sistema inmune, mejora las digestiones. La adición de un poco de miso al arroz o al rehogado de la pasta es otra manera de consumir estos alimentos. Conviene añadirlo al final de la cocción, para que el calor residual active los fermentos pero no los destruya.
  • Tamari: salsa de soja obtenida por fermentación de las habas de soja con agua y sal. Hay que diferenciarla de otra salsa, también denominadas de soja o shoyu, que se obtiene al fermentar la soja con granos de trigo. Su uso ha de ser comedido y proporciona un sabor especial a los distintos platos: de pollo, de albóndigas, macarrones con verduras, pescados o variedad de carnes e, incluso, de aliño de ensaladas en lugar de la sal (dado que es un alimento muy salado).
  • Umeboshi: ciruelas fermentadas con sal marina durante más de dos años con propiedades de alcalinizar la sangre, efecto antibiótico y antiséptico.

Probióticos y sistema inmune

El interés por el uso de probióticos para mejorar la salud se centra, en parte, en su potencial para modular diversos factores del sistema inmunológico, tanto innatos como adquiridos. El cuerpo es la primera línea de defensa del sistema inmunológico y la mucosa es una barrera fundamental de protección contra los microorganismos patógenos. El sistema inmune de las mucosas se compone de tres niveles: físico (moco), molecular (proteínas antimicrobianas) y celular (componentes que actúan de manera sinérgica con los anteriores). Y todos tienen una función común, la de evitar que los microbios invadan el organismo.

El deterioro de la funcionalidad de las mucosas -la intestinal es la de mayor tamaño y mayor capacidad- forma parte de una serie de enfermedades inflamatorias como la colitis ulcerosa, la celiaquía, así como de otras infecciosas. En una reciente revisión sobre probióticos e inmunidad realizada por investigadores australianos de la Griffith University, el Australian Institute of Sport, la University of Queensland y el Centre of Excellence for Applied Sports Science Research, informan del papel beneficioso de los probióticos a distintos niveles del sistema inmunológico.

El mecanismo de acción de algunos de ellos (LGG, "Bifidobacterium lactis", "Lactobacillus acidophilus") se relaciona con su capacidad de competir con los microorganismos patógenos para los sitios de adhesión, aumentar la secreción de mucinas (moco) que inhiben la adhesión de los patógenos, aumentar la concentración de proteínas antimicrobianas (defensinas, mucinas...) o modular la permeabilidad de la mucosa gastrointestinal. Este último aspecto es relevante para impedir la entrada de los microorganismos patógenos y demás tóxicos a la circulación sistémica.

En la revisión sobre el uso de probióticos como terapia nutricional dirigida por el Department of Human Nutrition, Food & Animal Sciences de la University of Hawaii (EE.UU.), los autores coinciden con la investigación anterior en señalar que los probióticos han demostrado influir en varios aspectos de la función inmune. En estudios realizados en animales y humanos con diferentes tratamientos de las bacterias ("L. casei", "L. acidophilus" o "bífidus B."), se ha constatado un aumento de secreción de inmunoglobulinas A (IgA).

Los expertos informan también de varios estudios que han manifestado que los probióticos (sobre todo "L. casei" y "L. rhamnosus GG") aumentan la producción de citoquinas, unas proteínas que regulan el crecimiento y modulación de la secreción de inmunoglobulinas. En sendas investigaciones, los autores convienen que los mecanismos de acción por los cuales los probióticos afectan al sistema inmunológico están todavía por determinar, al igual que la selección de probióticos más eficaces y la dosis-respuesta más segura y efectiva. Estas deficiencias obligan a seguir con más investigaciones en este sentido.

PICKLES EN DOS SEMANAS

Para elaborar pickles en casa se puede comenzar por la variante corta. En este caso, bastan un par de semanas de fermentación para que el producto esté a punto. Se escogen verduras y hortalizas de la temporada, se lavan minuciosamente y se cortan en trozos de tamaño similar. Se añaden a una jarra (vidrio o cerámica) con agua fría y salada hasta cubrir por completo las verduras. Se tapa la jarra con una gasa y una goma elástica y se guarda en un lugar oscuro y fresco (durante el invierno en un armario, en verano en el frigorífico). Al cabo de 2 ó 3 días, se tapa de forma hermética y se deja fermentar durante dos semanas.

A pesar de que la forma tradicional se basa en su elaboración con agua y sal marina (10%-12% de sal marina en agua filtrada), también se pueden usar otros condimentos salados como el tamari (una parte de salsa de soja por cuatro partes de agua) o el umeboshi (2 ciruelas desmenuzadas o 1 ½ cucharadas de pasta para 2 tazas de agua). Para realzar el gusto se pueden añadir aliños de ajo, jengibre, cebolla rallada, jugo o ralladura de cítricos, hierbas aromáticas o especias suaves. Con el fin de que la elaboración de pickles sea más larga basta con dejar fermentar las hortalizas durante 3 y 4 semanas.

http://www.consumer.es/

 

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viernes, febrero 12, 2010

El chocolate negro podría reducir el riesgo de accidente cerebrovascular

Los investigadores señalan que estos hallazgos no son concluyentes

Por Randy Dotinga
Reportera de Healthday

JUEVES, 11 de febrero (HealthDay News/DrTango) -- Justo a tiempo para el día de San Valentín nos llega la noticia de que comer chocolate negro parece reducir el riesgo de accidente cerebrovascular o de muerte tras sufrir esta dolencia.

Pero los hallazgos, que se basan en investigaciones existentes, no son concluyentes, y no demuestran que el chocolate sea bueno para el corazón. Además, los dietistas opinan que comer demasiado chocolate puede ser perjudicial.

Aún así, dos de los tres estudios analizados en la revisión sugieren que el chocolate, el negro en particular, tiene beneficios de salud, dijo el coautor del estudio, el Dr. Gustavo Saposnik.

Si tuviera que elegir entre el chocolate negro, chocolate con leche o chocolate negro, "optaría sin dudarlo por el negro", apuntó Saposnik, director de la Unidad de Investigación del Accidente Cerebrovascular del Hospital St. Michael de Toronto.

Los autores de la revisión, que analizaron tres estudios sobre el consumo de chocolate y accidente cerebrovascular entre 2001 y 2009, tienen previsto publicar sus hallazgos en la reunión anual de la American Academy of Neurology en Toronto en abril.

Un estudio no encontró una relación significativa entre el consumo de chocolate y el riesgo de accidente cerebrovascular o muerte por esta dolencia. Sin embargo, otro encontró que la tasa de accidente cerebrovascular era 22 por ciento más baja entre las personas que comían chocolate una vez a la semana y un tercero informó que la tasa de mortalidad por accidente cerebrovascular era 46 por ciento más baja entre los que comían 50 gramos (poco menos de dos onzas) de chocolate una vez a la semana.

El beneficio de salud podría proceder de los antioxidantes llamados flavonoides que están presentes en el chocolate, dijo Saposnik. Se cree que los antioxidantes evitan el daño celular.

Años atrás, "el mensaje era que el consumo de chocolate se asociaba a un mayor nivel de colesterol LDL [el malo] o quizá a una mayor incidencia de enfermedad cardiovascular", apuntó. "Hoy día, sabemos que todos los chocolates no son iguales".

Entonces, ¿deberían usted y su pareja añadir el chocolate negro a la dieta? "No estoy seguro si podemos hacer alguna recomendación en estos momentos", dijo Saposnik.

Por un lado, es posible que algunos factores además del chocolate estén ayudando a reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Los que comen más chocolate podrían estar más sanos y tener mejor acceso a la atención de salud, por ejemplo, o van al gimnasio más a menudo.

Saposnik dijo que más estudios ayudarán a esclarecer la relación entre el chocolate y el riesgo de accidente cerebrovascular.

Por ahora, dijo la dietista registrada Katie Clark, "se debería tener cuidado al promover el chocolate como un alimento saludable", aunque consumirlo con moderación no plantea problemas.

El chocolate es un fuente rica en grasas saturadas, que eleva el colesterol malo y el riesgo de enfermedad cardiaca, dijo Clark, profesora clínica asistente de la Universidad de California en San Francisco.

Sin embargo, Keith-Thomas Ayoob, profesor asociado de la Escuela de Medicina Albert Einstein de la ciudad de Nueva York, que estudió nutrición, dijo que el chocolate tiene sus beneficios. "Varios estudios indican que incluso un poco de chocolate puede ayudar a reducir la presión sanguínea y a incrementar el flujo de sangre en las arterias. Ambas cosas son buenas para la salud del corazón", destacó. "Es una buena noticia saber que el chocolate no es malo para usted, siempre que lo coma en cantidades moderadas y no aumente de peso por comerlo en exceso".


http://healthfinder.gov/

 

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